LA CATEDRAL DE LUGO

LA CATEDRAL DE LUGO

Lugo, Galicia

Hay más cosas que las murallas  en Lugo

Cuando uno piensa en visitar Lugo, lo primero que le viene a la cabeza es su famosa muralla romana, pero hay más cosas en la ciudad que guarda esa muralla. Si la atravesamos por la “Puerta de Santiago” nos damos de bruces con la Catedral de Santa Maria, la Catedral de Lugo. 



La puerta de Santiago que da acceso a la catedral ya existía en época de los romanos aunque está totalmente cambiada. Se conoce desde el siglo XII como la puerta del Posticu, Portico y Postigo. Era una puerta privada que pertenecía a la Iglesia y que servía para que los canónigos y sus sirvientes accedieran a las huertas. En época de la peste era la única que permaneció abierta y hoy en día da acceso a la plaza de Pio XII desde la Ronda de la Muralla.


Al traspasarla el viajero se da de bruces contra la fachada principal de la Catedral de Lugo.



En el lugar del emplazamiento actual de la Catedral, desde los primeros años del siglo I, existía un antiguo templo, del cual ya no queda absolutamente nada. Es a mediados del siglo VIII al ordenar el Obispo Odario la restauración del viejo templo cuando comenzó a construirse el actual edificio. Mezcolanza de numerosos estilos, es en el siglo XII cuando el maestro Raimundo de Monforte comienza a fijar las bases de la Catedral tal y como la conocemos hoy en día, y que quedarán completadas con una importante transformación durante el siglo XIV .

De los primeros tiempos románicos destaca en la puerta norte la figura de un Cristo en Majestad sobre un capitel, con la representación de la última cena.


Una vez en el interior del templo y aparte del grandioso coro de nogal, obra del gallego Francisco de Moure en el siglo XVII y que se mantiene original incluso en su colocación dentro de la iglesia, con sus 27 asientos a nivel del suelo y otros 39 en la fila superior, lo que más impacta es la Capilla Mayor.



El Santísimo Sacramento se encuentra expuesto en esta capilla de la Catedral de Lugo de manera permanente, día y noche, los 365 días del año. Esta tradición  es única y por ella Lugo es conocida como la Ciudad del Sacramento y gracias a ella se incluye en el escudo de Galicia.








Se trata esta capilla de una auténtica joya que a algunos nos recuerda al Camarín de la Virgen del Pilar de Zaragoza, aunque es un sentimiento personal no estudiado. Lo que sí es cierto son las maravillosas pinturas de José Terán y el retablo renacentista de Corniellis de Holanda, del siglo XVI.




El conjunto de la Capilla Mayor, el transepto, el coro y la girola gótica nos recuerdan la gran mezcla de estilos y fusiones que muestra esta  Catedral.

La girola gótica acoge la Capilla de la Virgen de los Ojos Grandes, imagen barroca de gran devoción en la Ciudad. En ella trabajaron Fernando de Casas, Miguel de Romay y Miguel Ángel Antonio García Bouzas, artistas cumbres del barroco gallego. La talla en sí se trata de una imagen de la Virgen dando el pecho al niño Jesús.




Completan la Catedral lucense las capillas de la misma, las más importantes la de la Virgen del Pilar, gótica, que antiguamente eran dos capillas, la de los Reyes y la de San Froilán y que el maestro arquitecto Gaspar de Arce Solórzano unió en 1611. En la capilla de San Froilán se encuentra el sepulcro conocido como de Santa Froila, que se supone pertenece a la madre del Santo Froilan, aunque parece ser que, en realidad, guarda los restos de un personaje crucial para esta Catedral, el obispo Odoario.




Todo esto, amen de degustar las viandas de su barrio antiguo y alguna otra joya escondida, justifican sobrádamente un viaje a Lugo más allá de su majestuosa muralla romana.












Comentarios